martes, 25 de octubre de 2016

El sofá

Desde el sofá, ese, sí.
Ése tan cómodo con unas orejas enormes para apoyar bien mi cabeza
y desde el que puedo ver absolutamente todo, sólo moviendo las cuencas de mis ojos, con los pies en alto,
recostada casi totalmente y con un cojín en los riñones, la manta aterciopelada (que no rasque) y una tacita de café recién hecho....

Desde mi sofá se ve todo estupendamente.
Puedo ver a quienes no se ponen de acuerdo,
a niños que lloran atemorizados porque, sin ellos saberlo, les han robado la infancia,
a familias rotas,
a la muerte,
a egoístas, lunáticos, asesinos.

A la miseria, al hambre, a la codicia,
a la corrupción, la mentira, a la justicia que ya no sé qué es,
-porque si el karma se pusiera a repartirla... dime tú... ¿quién se salvaría?
(aunque igual el karma será el encargado de repartir más justicia que la propia justicia...
no se si me explico...qué lío)-.
a la violencia, gratuita en todas partes,

A la destrucción, al odio y a todos los que muchas veces cerramos los ojos,
a personas descalzas,
a quien no tiene trabajo y lo busca,
y a quien no lo busca también.
Al que trabaja mucho y le pagan poco,
(y viceversa)
y al autónomo que no llega, lo veo también.
A invasiones de campañas en las redes sociales.

También veo a quien esconde su cuerpo y su alma, pendiente siempre de los demás
 (¿qué coño importan?) y a quien lo enseña sin pudores escondiendo las bondades y miserias que hay debajo de su piel.
Al que siempre agrada, a quien siempre grita, al narcisista, al quien no cesa de criticar, las miradas tristes,...
Al constante infeliz.

Sí, sí, veo incluso las dietas, las cremas, colonias, coches,
relojes, joyas, comidas, viajes, casas, hoteles,...
Al dinero, dinero, dinero... vendido como la felicidad.
Veo personas que no dicen nada y veo iconos qué ojala no dijeran lo que dicen.
A gente agresiva, gente que grita, frena y patalea en el coche a cualquiera que no pone el intermitente (que levante la mano quien lo ponga SIEMPRE...)
A cobardes que hacen daño a los más indefensos.
A personas que se quejan de todo aunque lo tengan.
A quienes les gusta mucho mirarse el ombligo y que solo saben hablar si es en primera persona.
Puedo ver a la envidia, que nunca es sana.
Veo la resignación, esposada a la tristeza
y la cárcel, y ésta que también lo es.

En el sofá me pregunto ¿y yo?
La respuesta es el asco,
por la suerte que tengo.
También me doy cuenta de que muchas veces me convierto en espejo de lo que ví desde el sofá,
apenándome sin derechos. Y quiero cambiar el mundo...

Dura unos días...

Y desisto, igual también como alguna vez has hecho tú, porque... dónde vamos solos a cambiar el mundo...

Tanto injusto para nuestra "justa" parcela.

El sofá... maldito. Porque al final, aunque lo intente, siempre vuelvo a verlo todo desde ahí.

#CríticasDelMundo
#CríticaAMiMisma





martes, 20 de septiembre de 2016

Qué importa cómo se llame...


Qué importa.
Qué importa cómo se llame
o cómo lo quieran llamar.

Esto, quizá no tenga nombre
y quizá tampoco lo merezca,
porque nombrarlo es un sinsentido,
igual que esperar que esa persona llegue antes
por mirar, sin parar, al camino.

Qué importa cómo se llame,
si nos sale elegirnos
una y otra vez.

Qué importa, 
si hacemos que nuestros caminos siempre converjan,
aunque lleguemos por lados diferentes,

Qué, dime, 
si hay que ponerle nombre
a vivir la vida contigo,
a que me toques, de esa forma tuya, el alma,
a que te bese cada noche el corazón
o a que seamos juntos, tú y yo.

Por qué, dime, 
hay que ponerle nombre a lo que venga
para que otros contenten sus morales,
que ni son tuyas ni mías.

Que no, que no lo entiendo,
que no quiero entenderlo,
que no busco el cielo (ni el infierno),
que no añoro etiquetas,
ni ansío bautizos a nuestra historia.

Qué importa cómo se llame,
si tenerte me da vida,
y no hacerlo provoca de pensarte, mi pasatiempo favorito.

Qué importa... 
Si te beso.
Qué importa...
Si te busco.
Qué importa...
Si te quiero.
Qué importa...
Si todo lo que me importa lo tienes tú.


#CaminoDe14
#Moratum

jueves, 15 de septiembre de 2016

Amores bonitos

Es ELLA.
Y es un TODO en la tormenta,
y lo es también en la calma.

Es la energía que siempre quieres que te recargue
y el silencio que necesitas que te acompañe.

Es ABRAZO, con mayúsculas, capaz de sosegar la tristeza mientras te das,
porque no quieres elegir otra cosa.

Es mirada, siempre cómplice. Esa mirada con la que te gustaría ver a ti el mundo. Por lo menos, una vez.

Es carcajada tronada, espontánea y maravillosa, convertida en cicatriz que cierra y mitiga las heridas.

Es amor, porque lo desborda y lo regala.

Es curiosidad la que mueve su mundo y su gran misterio es la capacidad de asombrarse por todo, como una niña (igualita que su "ojito derecho"). Lo es tanto, que tiene la virtud de contagiarte y si de mojarse se trata, no hay mejor destino que los charcos (con o sin botas de agua).

Es belleza. De las dos, pero sobre todo de la que está fijada en las venas y que estalla en quienes estamos cerca.

Es frágil, y mucho. Aunque a veces pretenda esconderlo bajo su coraza. Pero si la conoces, cede y abre el paso sin condiciones.

Es compañera de camino y de bailes. Caminaría a su lado sin tener destino y bailaría (saltaría) todas las canciones con ella, hasta las tristes.

Es infinita, porque le gusta y porque sabe bien que somos mucho más de lo que se ve.

Es vida. La que el destino te pone y te re-pone por si fuiste tonto y no te diste cuenta la primera vez.

Es AMIGA. Luz.


Qué bonito tenerte, amiga.
Tanto que agradecerte.
Que todo se queda corto.




miércoles, 31 de agosto de 2016

Direcciones y Destinos. Y destellos de colores.

Me llevas.
Mi rumbo está en tus manos
y van directas a ninguna parte.

Me llevas.
Como un caballo salvaje lleva a su jinete,
haciéndole creer que es él quien lo maneja.

Me llevas.
Como al copiloto somnoliento,
que no sabe cómo ni cuándo llegará al destino.

Me llevas.
Como a niña en cochecito,
entregada a las manos que desde arriba la dirigen.

Me llevas.

Y me dejo.

También llevo yo la dirección,
que a veces no tiene asistencia
y pierde los horizontes sin miedo.

Me llevas y llego.

Entonces, por unos segundos, paro.
Todo se limita.
Te miro.

Y nos quedamos,
a matarnos en
abrazos.

lunes, 1 de agosto de 2016

Lecciones de la montaña (y de un 3000)

          ...............(y lecciones también de vida)


Arropa bien tus pies
y, aunque brille el sol, incluye abrigo.
Y crema solar.
El agua no puede faltar
y algo para llevar a la boca, tampoco.

No soy un bosque cualquiera...
en cualquier momento cambio,
estallo en tormenta o el sol abrasador.

No llegues tarde.
La factura que llega por comenzar el camino tarde
no es de buen montañista pagarla.

Tengo barrancos, caídas libres,
tramos suntuosos, curvadas eses.
También tengo llanos y praderas,
y un cielo abierto asoma en las sombras que verás.

Empezarás la andadura enérgico,
vistas, verde, piedras, agua, gente...
¡Qué deleite para los sentidos!
A lo lejos... la cima.

Al paso de las horas lo que parecía sencillo,
se tornará, a ratos, insoportable,
tus pasos enlentecerán y dolerán tus piernas,
espalda y mochila
(no la física, si no la que todos llevamos puesta siempre).
Cada vez verás la cima más lejos.

Continuarás a tu paso cada vez más dudoso,
rescatando las razones imposibles de por qué lo decidiste.
Sacarás fuerza. Te mantendrás.

Los últimos metros aunque no parezcan llegar, llegarán.
La última subida, es la que quitará el aliento y a la vez, inflará.

Disfrutarás en la cima del éxito conseguido,
a todos les querrás contar.
Si pudieras te quedarías allí, viendo desde lo alto.
¡Qué sensación tendrás!
¡Habrá merecido la pena llegar!

Al dejar que lo exhausto se asiente en tus huesos,
por fin te darás cuenta que lo subido, ahora lo habrás de bajar.
Y, la bajada, seguramente se hará más larga.

Y oirás como resuena,...
Si subes, amigo, has de saber bajar. 

--------------
Y aprendes: 

- De las miserias que te salen.
- A mandar callar a la cabeza.
- Los compañeros de viaje son imprescindibles.
- A conocerte en soledad.
- Lo estupenda que es la cima. Pero lo importante es el camino de vuelta.

- A embalarte.
- A frenarte.
- A explotar.


 Quizá también por esto #siemprevuelvo

miércoles, 20 de julio de 2016

365 días

Besos, muchos besos.
Que nunca son demasiados.

Cuidados. 
Miradas que paran el tiempo en un segundo. 
Estar. Que estamos. Y ser. Que somos.

Rutinas, que no pueden con nosotros.
Rutinas, que al darnos cuenta,
las estrellamos contra el cristal,
y callo, cuando sellas así mi boca. 

Abrazos seguros. Me quedo.

Teatros que nos recuerdan el primer plan,
principio de todo.
Vinos, porque nos sobran motivos para brindar.
Escapadas que nos dan alas.
La montaña no se nos resiste.
Pasos avanzados.

Tu sonrisa. Tus ojos. Me quedo.
La luna y la estrella.

La tranquilidad del sofá sabiéndote cerca.
Mi culo inquieto y tu paciencia a ese "no parar"
Los secretos antes de dormir y 
la serie que lograremos terminar, seguro.

Tus manos, capaces de hacer todo real
y a la vez, pararlo. Sin más y con todo. 
Tus días. Tus noches.
Y yo. 

Detalles que hacen crecer.
Seguir conociéndote. Me quedo.

Planes. Los quiero.
Contigo.
Me quedo.
Te quiero. 


Y todo lo que  no cabe aquí, también. 
Gracias por este año tan bonito.


viernes, 15 de julio de 2016

Escaparates

Acérquense.
No tengan miedo. La entrada es libre.
Y lo que guardamos, lo conocen bien.

Vengan, vengan.
Les ofrecemos todas las sonrisas juntas,
todo lo que desearon tener en un instante,
y aquello que envidiaron en silencio, también.

Aquel momento en la playa, por supuesto.
Sí, ese anillo, no puede faltar.
La bebida, los manjares,... felicidad, "a espuertas".
Todos la verán también.

Sólo dos requisitos para acceder,
que no son dinero ni poder.
Tan sólo este teléfono
y esta máscara que les entrego.

Es normal que se pregunten para qué son
y yo, gustosamente les explico.
El primero sólo tiene cámara
(calidad: infinitos megapíxeles).
El segundo; es su rostro sonriente,
sonriente siempre, mostrando sus dientes.

¡Carnaza, disfrute, planes desbordantes,
grandes ideas, sonrisas, triunfos, logros!
-que da igual lo que digan sus ojos-
Photoshop, filtros, brillos... ¡¡¡todo!!!
Pueden mostrar y verán lo que deseen.

Ahora que ya están aquí,
pueden disfrutar -o no- de todas las vidas únicas,
genuinas y radiantes de infinitas personas,
quizá no les importen, pero esto no es relevante ahora.

Por supuesto que sí, ellas podrán ver la suya.

Y así, desde aquí, sobra felicidad
(que lo contrario ya está fuera y
entre nosotros, tampoco importa demasiado),
¡A quien le importa mirar dentro
si es el ego quien se llena de "me gusta"!
(no importa de quiénes sean)

Eso sí, cuando salga de este escaparate,
guárdense mucho lo que enseñan,
no se le vaya a escapar un poco el alma
(esto es un fastidio y suficiente motivo para no dejarles entrar de nuevo),
que a nadie le importa. Igual tienen a alguien fuera de aquí
que le quiera prestar compañía un rato.

Disfruten la estancia.

Yo, quedo en mi escaparate con el móvil cerca.
Y sin decírselo y sin hacerlo siempre,
pienso que el disfrute está detrás de la foto,
en ese paisaje, en ese camino, en esa mano,
mirada, película, conversación,
en ese detalle que es imposible captar en imagen.

Y la tristeza, está. Y lo feo, también.
Y eso, también somos.










miércoles, 8 de junio de 2016

Ya no...

Ya no espero -ni quiero- que el viento de los árboles,
    -que mece, llena la noche y desaparece-,
o los frescos olores de sus hojas al chocar,
traigan savia nueva a mi historia,
a mis ojos,
ni a mi cama.

Ya no busco -y eso que me costó mucho-
la fugacidad de un café o de una cena,
que acaban en brindis furtivo,
igual de perecedero que una flor,
por muy bella que sea,
que se conserva al sol, pero sin agua.

Ya no tengo necesidad de estar sola,
           -ésta, que también me costó-
aunque a veces lo eche de menos,
(y sé que tú también)

Ya no duermo en vida
ni deambulo por las calles,
vagando, sin lugar para quedarme.

Ya, nada de esto.

Y ya de esto, mucho.

Con-tigo, con-migo,
Los dos.



#Gracias
#Moratum
#CaminoDe11

lunes, 23 de mayo de 2016

El patio. La libertad. Tu espacio.


(...y de como un fin de semana puede ser tan liberador)

Se callen las cabezas, ¡Ya!

¡Ábranse los corazones!

¡Rásguense las vestiduras!

Y prepárense. Pero sin ponerse firmes,
ni obedecer órdenes de nadie.

Pónganse todos en círculo
y 'entrelacen-se' así:
unan sus extremidades latentes,
dando forma al duro suelo
y háganlo manto, colchón y abrazo.

Ahora, dispóngase a dejarles hablar,
lejos de cualquier límite autoimpuesto.
Que suelten su esencia, rían, bailen, salten,
lloren, se emocionen o enrabieten.
Que se desnuden y alcancemos a tocarlos
a tenerlos, con mimo, entre las manos
y notar su latido, que ya es uno solo.

Anímense y exploren.
Muéstrense, tal como son ustedes.
Atrévanse, sin miedo alguno
sin juicios ni corduras.
Sientan y hagan lo que les venga en gana.
O no hagan nada si así lo desean,
pero nótenlo y tengan la valentía de encontrarse.
Todo es bienvenido y compartido
en el 'patio de su recreo'.
Aquí son libres.
Y no están solos.
Aquí nunca lo están.

Su corazón está a buen recaudo
(de hecho no podría estar en mejor lugar)
Todos ellos le sostienen.
Y no le dejarán caer,
no pensarán nada, ni mucho menos juzgarán.
Estarán unidos a su pulso,
y, sí, a su ser también
(hasta el punto de serlo también)

No habrá distancia alguna entre su corazón y el de ellos.

Y en este momento, surge la magia.
Y te encandila, y te dejas llevar.
Y te agota, te enamora.
Y te compar-tes.
Y se comparten.
Y quieres.
Y AGRADECES.


#Gracias más que compañeros.
#GraciasJoaquinTejada
#GraciasSaraPárbole
#Gracias #EscuelaJamming



jueves, 19 de mayo de 2016

Hogares

Tengo la suerte de tener cuatro hogares.

Hogares que no están sujetos por vigas,
ni ladrillos.
Tampoco tienen paredes o pasillos,
ni muebles, ni cuadros.

Hogares en los que sentirse vivo,
sin espacio para el miedo del arrase feroz,
porque todos los temores se esfuman
al llegar a ellos.

Mis hogares no tienen dirección alguna,
ni código postal.

Tienen brazos; mi destino.
Ojos que me enseñan el mar,
y un enorme corazón,
en el que me sujeto,
latiendo con ellos,
y siempre,
siempre, sin excepción alguna,
me siento yo,
y más a salvo de lo que nunca estaré
entre cuatro paredes,
por muy firmes que sean.

viernes, 13 de mayo de 2016

Oscura luz

Reconócelo,
aunque tus tripas se retuerzan,
y sientas estallar tu sangre.

    ...deja ya de echar piedras en tu tejado.

Asúmelo,
también somos oscuridad,
exorcistas de la paz de los otros,
tenebrosos caminos que tememos revelar.
Sin embargo, son.

Suéltalo ya, 
en tu rostro quema la sonrisa ajena,
la sientes como una bala en dirección a a tus entrañas
que enquista, se encalla, se hace bola
... y hasta nudos.

Vuélvete,
 sé valiente, esta vez también.

Mírate de frente
siendo capaz de saberte laberinto
con más recovecos de los que nunca imaginaste.
Míralos fijamente,
son tu-yos también.

Grítalo,
bien fuerte, para tí,
que puedas no sólo oírlo
sino más escucharlo.
Los demás no importan...

Y ahora, en este punto de la i,
incítate al movimiento,
a no hundirte con ello, a salir de tí mismo
y a declararte vulnerable (no pasa nada, créeme)
Que no te pueda la cama,
la culpa (mal entendida) o tu rechazo.
Que no te venzas tú,
y puedas descubrir que
por cada poro de oscuridad,
vas sobrado y desbordas luz,
en tu mirar,
en tu sonrisa
en tu pisar.


#ParaTodos
#CadaUnoConLoSuyo 





jueves, 5 de mayo de 2016

Puntadas con hilo


...De cómo en esta aventura
en este sube y baja 
(ya lo conoces)
hoy,
hoy, muero de amor...
Y así quiero que sea.
#Moratum




Cose-me,
igual que se da puntadas a un pantalón
por el que ha pasado cierto tiempo,
o cuyo bajo, por el roce, se ha perdido.

Cose-me todos los momentos,
los quiero grabados a fuego lento,
y estar preparada cuando venga el "no sé"
a estorbar un rato,
a ponerme a prueba.

Co-seme a la espalda,
las posturas al dormir,
tus brazos grandes rodeándome
las caricias.

Co-seme, 
esta vez en mis adentros,
todas tus palabras,
tu mirada, la que me dedicas cuando no te miro
(aunque creas que no te veo),

Y lo que tu y yo sabemos, cose-me-lo también.

En realidad,
lo que quiero decirte,
lo que quiero pedirte,
es que...

Me cosas la vida contigo,
como sé que coserías ese pantalón,
con mimo, cuidado y precisión,
para que dure, perdure y permanezca.

Cose-me amor, éste tan bonito que tenemos.




lunes, 11 de abril de 2016

A unos pocos... que fueron muchos.

Puede parecer una locura hablar de abrirte en canal,
vomitar emociones, de dar palabra a las "tripas",
y de dejarte llevar.

La risa que llega tras el llanto más desgarrador,
Enrabietarse para, en el siguiente instante, perdonar.
Dolerse -dejarse doler- para poder enterrar.
Compartir intimidades y empezar a sanar.

Besar el suelo para mirarlo desde arriba (y viceversa)
Escuchar, empatizar con todos y contigo,
darte la oportunidad de probar,
de alejarte de los juicios,
los deberes, la apariencia,
la puta perfección, las miradas,
la razón...

Dejar al cuerpo que hable,
que se estremezca,
que baile,
que salte,
que duela,
que corra,
que goce,
que llore,
que viva,
que sienta
que sea.

Permitir a la ficción tomar cierta forma de realidad,
sin dejar de ser ficción.
Ofrecer parte de tu alma, tus miedos
y recibir la parte del alma y los miedos de quienes se comparten.
Tus temores, los suyos, los que se hicieron ya NUESTROS.

Disfrutar de 10 compañeros y un profesor
cuyas miradas, pese a no conocerlos a fondo,
son de las más bonitas con las que me he cruzado.
Miradas cómplices, que escuchan,
callan, también hablan, respetan y comprenden.
miradas tiernas, miradas sin juicio alguno...
y que acarician partes
profundas
pegaditas
al
alma.

---

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS
¡¡Pronto más!!
Que algo tan grande hay que continuarlo... 








viernes, 8 de abril de 2016

Emoción uno. De la tristeza y también de su madurez (o la propia)

Buenos días, amiga.
Hace tiempo que te esperaba.
Toma asiento, aquí, cerquita.
Ahí está bien, tampoco hace falta que ocupes mi sitio.

En tu ausencia han cambiado mucho las cosas.
Tanto,que me cuesta nombrarlo.
Aunque, pensándolo bien, creo que no han sido las cosas,
si no que he sido yo la que ha cambiado.

Te he reconocido desde lejos
Sin agobios, ni prisa, te esperaba
para que de golpe te encontraras
con este nuevo muro, que afortunadamente, ya no lo es.

No me mires así.
Claro, no estás acostumbrada a que te abran el paso al llegar.
Te entiendo, tranquila.
Siempre, allá donde fueres, te sientes maltratada,
haciéndote así más fuerte para acabar
invadiendo
cada
poro
de la
piel.

Hoy, ya que te miro por fín,
te invito a un café calentito.
Y si, mañana también.
Me los tomaré contigo.
No tengo prisa esta vez porque te vayas.
Quiero saber para qué has llegado ahora,
entenderte sin pararme,
seguir cambiando contigo,
hasta que te vayas.
Sé qué lo harás.

Te acepto.
Cuéntame...






lunes, 4 de abril de 2016

Incoherencias (las mías)

Yo soy conmigo.
Sólo.
Sin mí no podría ser.

En este caminar que me ha tocado,
muévo-me yo en mis extremos.
Vagando entre euforia y tristeza,
entre el control absoluto y
el descontrol total,
si quien lo decide es mi debilidad.

Debilidad que me culpa,
me hace pequeña y temblorosa.

Debilidad que escupo en la cara de otros
(no, no lo merecen)
y se refleja en mis cicatrices.

Debilidad que duele,
que no quiero aceptar,
pero está
y no la puedo negar.

Debilidad que es conmigo
aunque la rechace y no quiera aceptarla.

Debilidad que, muchas veces, me da asco,
debilidad maldita.
Digo que 'ya no más' y re-apareces,
mandando a la basura mis esfuerzos.

Y siempre quisiera cambiarla,
una vez que ha hecho sus estragos,
tarde.
Otra vez.
Tarde.

Esta miseria también soy yo.
Quizá todos tengamos una.
O no.