lunes, 8 de octubre de 2018

Aire

Abre las ventanas.
Deja que entre
aire fresco
en todas las esquinas
de tu casa.

Cede tu paso al otoño,
deja que caigan
tus hojas muertas
y tíralas fuera.

Elige savia nueva,
bonitos colores
por dentro y por fuera.
De tus raíces
crecerán nuevos brotes
para encarar al frío
y ser abrigo.

Deja, deja que actúe,
que la estación otoñal
bien sabe lo que te hace.

Podrá traer la nostalgia
y reabrir heridas
para ventilar su dolor,
y hacerlas cerrar de nuevo
con un nudo más fuerte.

Abre, abre el pecho a su paso
y abrázalo.
Si lo haces sentirás
que es a ti
a quien meces.


Participación inédita para el Concurso de Poesía de @Zendalibros sobre el #OTOÑO

lunes, 1 de octubre de 2018

Qué fue de aquella primera cita

Trago apresurado.
Palabras que se pisan
con un hablar desordenado.

Cena contenida,
risas que vienen
y van.

Cuéntame más
que yo sigo con mis preguntas.
Otro trago.

Te vas acercando,
lo noto.
Y no me importa.

Cambia el modo de
hablarnos
y miramos diferente.

Tus pupilas que dilatan.
Me voy arrimando.
Se rozan nuestras manos
y luego nuestros labios.

La despedida fue
con la certeza
de vernos más.

Unos años después
lo vivimos igual,
sin premuras
ni despedidas.




viernes, 28 de septiembre de 2018

Nada es como antes


El reloj ya no funciona.
Ahora atornilla mi cabeza
restando tiempo 
cada vez que avanza el segundero. 

Que ya pocos son los planes,
menos las ganas
que son las que dividen 
y criban con quién puedes contar.
Quien está y quien se fue.

Que tengo un nudo
que ni sube ni baja. 
Justo ahí, entre los pulmones,
que tiembla en cada latido
y va conmigo a cada paso.

Que la risa ya no suma 100,
que todo lo bueno
frena en la garganta.
Que cuestan las palabras
en este laberinto
al que han cerrado la salida.

Que el tiempo no se pierde,
ya no. 
El mío es contigo
y temo que me lo roben.

Que llega y te toca
aquella historia triste
que ya viste en vidas ajenas.

Que al final, la vida
siempre acaba 
de la misma forma
y mientras,
nada,
nada es 
como antes. 

Todo será diferente
y vivirlo hoy,
es lo único
que queda,
pero duele.


martes, 18 de septiembre de 2018

Bandera blanca

Que para firmar una tregua,
que para que sea sincera
has de liberar tus batallas,
las propias, 
y hacer la paz
desde dentro.

Que si no acabas
con tu guerra
te descubrirás
en la espiral,
con los mismos tropiezos,
con la dificultad de encontrar
aquello que cuadre,
que naturalmente crezca
sin borrones ni tachones.

Yo me voy a vencer las mías,
que se bien dónde hacerlo.
Allí, donde mirar cuenta doble
y descubres a belleza volteando
las cuencas de tus ojos.
Donde respiras consciente
y notas a inmensidad
llenando tus pulmones.
Donde los pasos de mis pies
son latidos para el alma.
Donde hay reencuentros sinceros 
y cariño que no acaba.
Donde exprimir los momentos 
sale solo. 

Aquí, solo me 
me vas a faltar tú.
Cogeré de todo esto 
para ti
y para el baile 
de nuestra vida,
juntos.



jueves, 13 de septiembre de 2018

Sale barato

Barato y fácil.

Es el escondite perfecto
para escribirlo todo,
para escupir las inseguridades a otros,
las frustraciones,
envidias
o incapacidades.
Barato y fácil
teclear insultos,
menosprecios
bajo el sin escrúpulo
que regala el saberse
detrás de la pantalla.

Sale barato hacer daño
-o pretenderlo-.
Qué fácil invadir a otros.
Tan carentes de
respeto y empatía,
que nuestro mundo
ya no sabe cómo decirnos
que lo mandamos día a día
al infierno,
con todos nosotros dentro.

Mi desesperanza en lograr
que quien no respeta,
aprenda.
Para ellos es tarde.

Mi esperanza es ser fuerte,
sumar y parar de restar.
Tratar de rescatar a cordura,
trivializar el sinsentido,
no dar importancia
y no dejar que nos infecten
aquellos que solo quieren dañar.

Mi esperanza en los pequeños,
que ya no me queda otra.
Que puedan aprender
lo que nosotros no entendimos:
querer y respetar,
a uno mismo
y a todos los demás.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Pasan cosas

La vida en sus ojos,
curiosidad en sus manos
que mueven el viento
de las primeras veces.
Sorpresa en cada latido,
fuertes las pisadas
y la espalda erguida siempre.

Su cabeza alta
sin perder un solo detalle.
El tiempo que pasa lento
sin saber aburrirse.
No querer dormir
para poder exprimir más
el verbo
vivir.

Dadme un poco de lo vuestro
que yo me noto cansada.
Inyectadme,
que con un poco me basta,
la viveza,
la esperanza,
la alegría y
la ilusión
de la infancia
que tuve y que
puedo ver
a mi alrededor.

lunes, 6 de agosto de 2018

Qué tendrá el verano

Tengo la playa en mi boca
esperando el oleaje de la tuya.

Mis ojos, puesta de sol
antes de la noche estrellada.

Las perseidas,
un momento,
tu vida
y la mía.

Dos cuerpos,
la arena
y la brisa.

Pasión es el verano
en tus manos
aunque me dijeran
que hoy es enero.

Pasión es punzada
del adiós
que llega, siempre,
pronto.

Y el verano
vuelve
cada vez que
te recuerdo.



*Participación para el concurso de poesía #pasionesdeverano

jueves, 2 de agosto de 2018

Cuando no sale nada

Lo noto dentro.
Quema.
Fuego en la garganta,
prisa en las entrañas.
Arde.

Busco su calma
mientras deseo encontrar palabras,
ésas exactas y brillantes
que hablen de lo que prende.

Y no soy capaz.

Solo siento las llamas
y el calor asfixiante
justo ahí,
entre los dos pulmones.

Solo impiden que saque mis alas,
que las deje saltar al vacío
aunque se estrellen y tache,
rompa y empiece de nuevo,
mil veces.

Es el enfado de la impotencia,
dibujada ahora en letras que no salen,
quizá por el miedo
de iterarse,
de sonar parecido
o de quedarse en la superficie
del profundo mar.

Esto no resuelve
mi pequeña combustión,
pero hablar de ella
igual la hace menor
y empieza a buscar salida.

martes, 24 de julio de 2018

Palabras en desuso para lo nuestro

Movimiento en bonhomía
desde la primera cita.
Yo, nefelibata sin remedio
sujeta al melifluo que generas
a mi alrededor. 

Que entre tú y yo,
nada hay superfluo
si nombramos
lo inefable del amor,
del nuestro. 

Serendipia el encontrarnos,
luminiscencia,
aunque estemos separados.
Limerencia constante
de este quererte perenne.

Cuando pierdo la cabeza 
buscando la ataraxia perpetua
y muestro irascibilidad,
tú me haces regresar
con la iridiscencia
que generas cuando tus ojos
van directos
a mi alma.

Solo intento describir
que quiero que hagamos
nuestra historia inmarcesible,
que no nos falten ademanes
y que nuestro desenlace
tenga vistas a la aurora
desde la cima.

Aunque si lo pienso bien,
me basta con que sientas,
a cada rato,
lo mucho que
q
u
i
e
r
o. 

SIGNIFICADO de las palabras: 

martes, 3 de julio de 2018

Piel con piel

Naturaleza animal
busca contacto,
cobijo de una piel.
Necesidad urgente:
sentirse,
sin abrir la boca.

Qué tendrá este sentido,
que desde el calor materno
todo lo quiere explicar.

Mi piel a veces se cabrea,
se eriza o quiere huir.
Se queja, se esconde
y duda.
No le gusta nada,
su tacto es frío,
apenas se reconoce.
Y bien sé que me alejo
de cualquier piel que ose
acercarse...

Entonces
apuro el paso,
me urge abrazarte por detrás.

Tu piel,
conexión directa,
es mi respuesta.

Y vuelvo,
para quedarme.

miércoles, 27 de junio de 2018

Guárdame

Allí.
En el hueco de las cosas bonitas.
O dentro de aquella caja de música
que quedó sin bailarina.

Mejor allí,
en aquel frondoso parque.
Bueno, ahí no,
que seguro me pierdo.

Ya sé.
En la hoja de aquel libro
o el último trago que bebimos.

¿Tampoco?
¿Tan poco quedamos?

A ver, a ver...
¿Y dentro de aquella canción?
¿En el resto de tu plato?
¿En la cartera?

Nada, que a todo dices que no...

Ganas siempre
con mi hastío.

Entonces,
guárdame lejos,
allá en el olvido,
que seguro ya tienes hecho
un hueco
a
mi
medida.


viernes, 15 de junio de 2018

Músicas de fondo

Volver a aquello
que tanto te ha dado.
Volver a gritar por dentro
como si estuvieras en
la primera fila del concierto.
Erizar la piel, como constante.

Imágenes que vuelven a tu cabeza
y que nunca se fueron.
Gente preciosa, emociones,
planes, carreteras,
vidas compartidas,
canciones que han movido tanto
que solo sus primeros acordes
retuercen.

Siempre regreso a la música
porque en mi vida,
significa tanto
que no sé por dónde
empezar a agradecerle.

martes, 12 de junio de 2018

Llegó arrasando todo

Vino de golpe el vacío.
Ni las palabras consuelan
ni la primavera trae sus flores.

Se volvió invierno,
con su hielo dentro.

Se revolvió la cama
y ni las sábanas descansan.

Entró la tristeza,
que no encuentra
hueco de salida.

Es tu miedo
el que hace eco
en mi interior.

Qué tramposo el destino
que hace cosas a su antojo
y siempre, te acaba pillando.

Y aunque clame a la fuerza,
me hago chiquitita
cada vez que me cruzo
con
tus
ojos.

Genio y figura

Siempre con el chiste por delante
y tu vida en mil historias,
intentando así aliviar la pena,
jugando al escondite con tu miedo.

Yo te apretaba la mano,
con tu '¡ay, que nuera ésta!'
Qué injusta esta lucha
que con gran ánimo has lidiado.
Ganaste batallas
y sumaste esperanza a nuestros días.

Conocerte y quererte
salió solo,
incluido el incendio
en mis adentros
cuando salía por tu boca
tanta rabia.

Has querido mucho a 'los madriles'
con cariños muy sinceros,
con caprichos en el plato,
limones de tu árbol
y gran cantidad de atenciones.
Todo, bien guardadito lo tengo.

Soledad la que buscabas
y también tu 'estar a todo',
tus películas, la radio,
los pronósticos del tiempo
y todo el 'sabor natural' a vida
que aún tenías que disfrutar.

Genio y figura aquí
hasta que te dejaron serlo.
Que vida ésta,
que nadie logra entenderla.

Te han quitado el aire
con la paz del sueño
de tu gustosa siesta
que ahora se hace eterna,
a la vez que nos duele el pecho
al recordar a cada rato.
Sobre todo a ella.

Genio y figura
naciste, viviste y,
demasiado pronto,
te fuiste.
Seguro ya tienes a todos,
allá donde estés,
con la risa de ventaja.

Mientras estemos aquí,
intentaremos que
no se nos olvide
n  a  d  a.

Tú, suegro,
por si acaso,
sigue echándonos
un ojo.



lunes, 4 de junio de 2018

Los que fuimos

Ya se han ido aquellos que fuimos.

Ya ni puedo ver sus sombras.

No dejaron rastro de la inocencia
al creer la eternidad
sumisa a nuestros pies.

Han dejado el eco de la risa
y la fresca ingenuidad que,
de golpe, aprendió a dormirse.

Aquellos que fuimos,
los que ya no somos ni seremos,
no han dejado huella de los juegos.
Se han llevado
t  o  d  o.

Ahora que ya no estamos,
cuesta entender
que ya no seremos los mismos
y que la zanja que marcó el final
yo ni la vi llegar.

Me cuesta despedirme
aunque ya no nos vea.

Me duele el ya no más,
que sea tan diferente.
Temo la pérdida
de la niña,
de la infancia,
de la verdad,
de saberme invencible
si tu mano sujetaba mis miedos.

Aquellos que fuimos
ya no somos.
Y este frío,
no se pasa.